martes, 14 de agosto de 2012

Diseccionar sueños


duermo con un ventilador / cuando los mosquitos vienen a alimentarse
los derrumbes intentan contenerse / los maremotos surgen / sin aviso / las noches silentes que pasan / se desplazan entre lo inerte
yo veo pasar el tiempo / que pasa por sobre mi / desde y a través de la ventana / inerte
últimamente no he podido dormir bien / atrocidades con música de fondo / un indicio de vida por la madrugada que a diario / me hurga / me despierta
frío el sudor / fría la noche
e intento dormir en éste cuarto de 2 x 3 metros / aquí me expando / implosiono / aquí me guardo / aquí me exilio
me pregunto / de verdad / si hay algo que me preocupa / porque aseguro que no 

hace algunos años la vecina tocó a la puerta de ésta misma casa / llegó en bata / un poco alterada / bien despeinada / 11:00 pm 
tuve que recorrer los casi 20 metros del callejón para llegar hasta la puerta / y abrir
aseguró que escuchaba pasos / en las paredes del callejón / pasos en el callejón / pasos en los techos / pasos de nadie
ella tampoco podía dormir / esa noche decidida roció con agua bendita / todo el callejón / y le rezó

tengo un sueño recurrente / comienza siempre con el agua / yo inicio en tierra / me disperso / luego entonces me elevo / vuelo / me vuelvo muy otro / y nado en el viento / en círculos de aire / siento ansia / a veces sexo / me desespero / 
dicen que todo tiene explicación / pero los círculos no tienen fin / y las cosas deben tener un final para ser explicadas

comencé a viajar solo hace relativamente poco tiempo / con la ventaja / de no esperar a nadie
con la desventaja /  de no esperar nada / entre otras varias
ensayo sobre la fragilidad de las relaciones / y siento ganas de quemar / de quemar todos éstos días con sus noches inconclusas
todos juntos / las relaciones y los días / y atrapar el viento / y quemarlo todo también / y salir ligero / y  guardar silencio
no sin temor / si con miedo / pero salir a gritar / sin apologías / sin tantas explicaciones
y así / con esa misma intensidad / quiero sentir el vacío

regresé a ésta casa / que ahora tiene un estudio / desde hace ya casi dos años
los trenes despiertan desde muy temprano / y siempre se me hace tarde / se me hace tarde un poco por premura / un poco por desgana
habito / el hábito de despertar por las noches
la vecina el otro día me dijo / sonrisa en el rostro / y bien calmada / 1:00 pm / que desde aquel día ya no escucha más esos ruidos / yo sigo sin poder dormir

hoy despierto por las noches / miro desde la ventana y aún no amanece







domingo, 22 de julio de 2012

Palin Dromein y 10 toallas.

Me gusta el cine y voy al cine. 
Pude comprobar que hay personas con gustos en común, con ideas en común, con estados de ánimo en común incluso. Es que fui también a una marcha.
Pero es un hecho que las personas tengamos bastantes cosas en común.
Sonreí y de tan amena plática hasta recordé películas y situaciones de las que ya no permanecía casi nada. Uno de repente cree que ya no tiene nada dentro, se siente con nada dentro.
El cine -al igual que la calle- en sí mismos son espacios comunes y soy visitante recurrente de éstos lugares, lugares muy específicos y bien digeridos.

Pienso en la gente que te rodea y éso es lo que personalmente percibo como país, como mi mundo inmediato: Familia, compañeros de trabajo, amigos de clases, toda esa gente que casi a diario veo en las rutas que recorro, en el tren, en el metro, en los camiones, quienes van al mismo bar a la misma hora, quienes coincidimos en la comida, etcétera. 
Nunca nos hablamos pero nos reconocemos. La gente con la que uno converge rutinariamente en los lugares comunes se vuelven como una especie de familia, una otra familia. 
Seguro que si nos vemos en otro lugar que no sea el habitual nos saludaremos con una leve sonrisa.

Los intereses en ocasiones también vienen a ser los mismos o de menos similares.

A veces las miradas después de cruzadas derivan en diálogos e intercambio de ideas. Éso es lo que me encanta de las relaciones humanas en general: el crecimiento horizontal, el reto ideológico. 

Como una línea que viene

Los encuentros fortuitos me encantan por lo súbito, por lo fugaz; siempre tienen esa parte de superficiales pero a la vez bien puntuales, siempre van hacia adelante para algún día quedar atrás. En general me gusta cruzarme con gente, se desvanece lo huraño.

Como una línea que va.

De los últimos días me quedo con los palíndromos. 
En realidad me doy cuenta de la heterogeneidad, hay tanta diversidad como personas en las calles, incluso hay más de lo que uno podría imaginar. 
Ensayo una analogía entre éstas curiosas frases y la gente con la que coincido, evidentemente no tengo intención que mi vida futura tenga la característica etimológica de la palabra palíndromo pero juego con el término, con su significado y con su producto en sí, para ajustarlo a las gentes con las que convivo ahora.

Atrás y adelante.

Casi no he visto a mi hermana últimamente, ella también es un palíndromo; ya no me ha recordado la visita urgente al terapeuta, no sabe que en realidad ella es mi terapeuta
Aunque como alternativa me han asegurado que el morder toallas quita eficazmente el ansia. No tiene nada que ver, pero han de saber que ésto me lo ha asegurado una persona palíndrome con quien un día nos encontramos por la calle. Ella también padece de ansiedad aunque supongo que cada quien la padece diferente.


Hoy me escribo hacia atrás y hacia adelante pero camino -como siempre- en la misma dirección.

viernes, 29 de junio de 2012

Si, pero no.


Escuché sobre la ubicuidad hace ya unos años con un libro que finalmente perdí y que ni era mío.
Tengo el mal hábito de perder mochilas, de olvidar las cosas y el extraño don de alejar a las personas.
También pierdo frecuentemente teléfonos y llaves.
Escuché una vez por la radio que en el mundo hay en realidad millones de gentes perdidas, que a diario miles de personas son reportadas como desaparecidas. 
La verdad es que me asusté un poco cuando leí un artículo sobre the colony collapse disorder.
Pero la gente se desvanece o se vuelve invisible bajo infinidad de situaciones y circunstancias. Se sueltan las manos, así sin más. 
Somos como el sonido que se propaga, que se extiende siempre hasta perderse, con ésa persistencia. 
Nos veo como resonancias, incluso muchas veces impalpables. 

Bueno, en uno de los cuentos del libro prestado, el personaje principal tenía el don de la ubicuidad, parecía divertido. Supongo que al final su condición lo volvió un poco turbio.
Es que no recuerdo bien del final.
Éste supuesto de la omnipresencia me viene de manera recurrente a la mente justo ahora y pienso en el  "si y no" que me remite más bien a la ambigüedad de las cosas y situaciones antes que a la ubicuidad.
Sé, porque lo he visto, que la ambigüedad es una característica común en las personas y que otra de sus acepciones es "movimiento". Así tiene más sentido.
Aunque sería bien maravilloso ser miles de animales; al menos tendría igual de posibilidades para hacer cosas. No preocuparía tanto si en alguno de ésos "yo" llueve o algún otro está ilusionado, si aquel se camina mostrándose indiferente etcétera. 
Todos al mismo tiempo...¿Imaginas tener todos los sentimientos concentrados?
Es sobre ésa ambigüedad en la que puntualizo porque variadas formas me abordaron éstos últimos días. Y eran enormes.
Intento descifrarlo sin lograrlo; es eso que evoca instintivamente algo pero que al mismo tiempo es innombrable. Seguro tiene una definición.
Por el contrario, estoy convencido de que la alteridad es algo que uno mismo debe elegir, detesto que me conviertan en otro o que simplemente omitan mi existencia.

Hace pocos días desprendí ésas figuras...con ayuda de la lluvia.
Subí a la azotea e instalé mi tienda de campaña para pensar según yo. 
Escuché cómo poco a poco se acercaba la lluvia. Ésa mañana las gotas sobre el rostro despertaron mi letargo.
Soltar las manos y manipular las sensaciones para lograr formas diferentes no tiene nada de malo, incluso es vital para el ciclo general de las cosas, para que se renueven.

Claro, por eso llueve.

Ahora las habituales mañanas grises han vuelto y las acojo con una especie de cariño. 
Es como cuando alguno de mis gatos regresa para acomodarse en mis piernas después de días sin vernos. 
Es un cariño tan imperceptible de lo habitual que se ha vuelto. 
Si, extraño con facilidad y esperar no es lo nuestro.
Quizá más bien las mañanas siempre estuvieron ahí, fui yo quien las buscó nuevamente, regresar a un estado original y escuchar el desvanecimiento de la música, escuchar el desvanecerse uno mismo. 
Como humo.. 
Me gustan los colores, pero gris define mejor mi condición que ahora acepto sin premura.



n : ¿Aún llueve allá afuera?
c : Si, y hace frío.
n : Aquí también. 
...
n : Ya no esperes.
...
c : ¿Brindamos?
n : Brindemos

Seguro el futuro será mejor.
Pero hoy no.
No hoy. 

lunes, 18 de junio de 2012

Paredes en el desierto.


"Pérdida total". Pérdida total fue lo primero que escuché por el auricular.
¿A quién le importa una computadora o un teléfono?
Cruzo los brazos.
Resultó más intrigante darme cuenta que uno necesite mucho más de lo que supone para salir de una infinita espiral. Imagino que dos o más es peor.
 Qué curioso, no lo había notado pero es casi imposible.
Es una muy tenue sensación de suciedad y de ausencia la que me visita 

          i n t e r m i t e n t e m e n t e

Alguien lo calificaría como una intervención y no me gusta, de por si la palabra intervención resulta violenta en si misma. 
Pero yo prefiero tener visitas. Mientras, espero.

El tren, como de costumbre, pasa entre cada cinco o diez minutos para llevarte de un punto a otro.
Las palabras de repente brotan y descubren días nuevos, nuevos sueños, nuevas señales.
No está mal tener formas diferentes.
Las miradas se cruzan. Pero estoy casi seguro de que no genero confianza.

-¿Usted ha visto las olas? ¿Verdad que no dañan aunque le demos la espalda, aunque rigurosamente le donemos nuestras ofrendas?
¿Verdad que no?
- Si, si pueden.

No hay paredes, no hay desierto.
Camino, camino, camino.
Nadie está en desacuerdo con el futuro.
Hoy quiero cruzar imperceptible.
¡Salta, salta!

domingo, 27 de mayo de 2012


Saltos y malabares sin red protectora.

Malas noticias desde el aire: Algo venció aquella sensación de fracaso.
Me empujo entre nubes y cauteloso abandono el suelo
Camino con los labios bien apretados, soy de la tierra sus ajenos pasos
No volteo, no voltearé.
Amanecí con zozobra, un poco vulnerable y bastante ansioso: Ésos son los saltos y malabares
Me pregunto si ésta ansiedad -de la que ya sé que es anormal- es inofensiva
Bien advirtieron que esperar no era garantía de nada
Bien avisaron anticipadamente sobre aquello que es pasajero y creo que nadie, nadie podría estar en desacuerdo con el futuro.
¿Porqué me incomoda? ¿Porqué lo percibo difícil?
Me supongo evocando lo que es innombrable pero estoy animado y bajo los brazos: Ésta es la ausencia de red.

Y salto

   a 
       í 
          d 
              a 
            
   i
      b 
           r 
               e 

Olvidé las plumas y percibo sonidos mientras caigo.

Hoy espero que éstos días no terminen.
Hoy el mundo está mejor.


domingo, 29 de abril de 2012

Descosiendo


Tardé poco más de tres días en eliminar restos de historias sin inicio
Se habían vuelto una especie de sedimentos
Solo para evitar que se conviertan en rocas evitando así que el peso me volviera insoportable
¡Qué egoísta! -pensé-
Alguna vez hablamos sobre las capas: uno se hecha capas encima, capas sobre capas y las burbujas atrapadas permanecen sin ningún reparo pero bastante desapercibidas
son   h u e c o s
De repente a nadie le importa 

Uno versus el otro
La imagen latente de la soledad desaparecerá en algún momento;
la imagen latente de la compañía  desaparecerá en algún momento 
De fábrica alguien lleva la soledad impregnada en el cuerpo, en la mirada, en sus dedos y en sus palabras
y aún así, de fábrica, alguien sabe de los riesgos cuando vuela
La seguridad que da el sentirse acompañado versus la inseguridad que causa la misma compañía
Es eso
Y me detengo
Dicen que en realidad sigo con males en la cabeza y en el alma

Ayer salí a encontrar algo que no encontré pero regresé cansado, así es como se siente el cuerpo después toda ésta exigencia de renunciar, sobrepasa mi capacidad
Hace unos días sentí un poco la muerte
Alguien en estado terminal me preguntó: "Neta ¿Está chido que regrese a vivir?¿Estará bien?"
y mi cabeza dio vueltas vueltas vueltas y vueltas, se respondió: "Yo tampoco estoy segura"
Ése renunciar se vuelve muy complejo 

Hoy soy un espacio nuevamente equivocado
Hoy no tengo sueño
Hoy no uso puntos


lunes, 26 de marzo de 2012

Manual de cera

Salgo siempre a caminar y camino indefinidamente.
Salgo porque me siento aburrido después de hurgar en la nota roja, rojo todo de noticias saqueadas, colmadas de asco político, historias en remakefwds, chistes malos y un sin fin de absurdos 
También me aburro de las muertes habituales aunque yo también he matado e incluso borro a diario mis rostros.
Let's fuck dice en el asunto un correo en el junkbox y es aburrido, totalmente aburrido y frío.
frío 
frío
frío
Parece que el mundo entero (con sus días y sus noches)  se ha vuelto un caos pero estoy seguro que siempre lo ha sido, al menos desde que los humanos aparecimos.
Parece que hay una guerra allá afuera y que de ella nos acostumbramos al punto de indiferencia.

Salgo y miro aves; arriba hay una que a su vez algo mira,
Quiero volar y quiero aventarme porque igual soy como el viento
porque igual es mejor moverse sin ningún peso, para irse ligero también
¡expulsame entonces!  ¡expulsame lejos! 
Miro al ave y me pienso agua.

Salgo y voy hacia el mar, miro una espiral infinita.
Llueve, llueve dentro y también afuera ¿Cómo respirar bajo el agua? Porque soy de agua y mi cuerpo es de agua.
Mi descanso al sentir el mar es tangencial al ansia que me envuelve porque es con la punta de los dedos con lo que siento la fuerza de todos los objetos, la fuerza también de mi peso.
es por eso estoy incompleto
es por eso me buscaron en los lagos
es por eso no puedo respirar

Hoy me siento parte del ecosistema de un mundo que funciona desapercibido, soy parte de un ciclo mayor en donde no se distingue nada, en donde somos una energía de puntos visibles
Hoy soy una constelación de aves.